Obama acaba con la política de “pies secos, pies mojados”

Esta política permitía a los cubanos que llegaran a EEUU de modo ilegal quedarse indefinidamente en el país sin necesidad solicitar asilo político. 

El presidente saliente de Estados Unidos, Barack Obama, parece dispuesto a aprovechar su mandato hasta el último día. Después de cambiar de un plumazo la política del país en Oriente Medio con laabstención en la votación del Consejo de Seguridad de la ONU sobre los asentamientos judíos en Tierra Santa, Obama ha puesto fin a la política de “pies secos, pies mojados”, que simbolizaba la solidaridad estadounidense con un pueblo – el cubano – que padece una tiranía comunista.

De este modo, el presidente saliente ha puesto fin a un programa de alivio migratorio que permitía a los cubanos que llegaran a Estados Unidos de modo ilegal quedarse indefinidamente en el país. Con esta medida – que, como ha anunciado Obama en un comunicado, se aplicará con carácter inmediato – se equipara a los cubanos con los inmigrantes ilegales del resto de las nacionalidades.

A partir de ahora, los ciudadanos cubanos que pisen Estados Unidos sin la documentación necesaria serán deportados a su país, como el resto de inmigrantes. (Recordemos, ya que los demás medios no lo suelen hacer, que la Administración Obama, con sus 2.8 millones de deportados, ha aumentado en un 40% el número de deportaciones con respecto a la Administración Bush).

El presidente saliente de Estados Unidos ha hecho pública su decisión mediante un comunicado en el que ha tratado de justificarse. Así, en él señala que la política de “pies secos, pies mojados” no es adecuada para los nuevos tiempos: “Esta política fue adoptada haca más de veinte años para una era diferente”. Además, asegura que la decisión adoptada no tiene otro propósito que tratar “a los inmigrantes cubanos de la misma manera en que son tratados los inmigrantes procedentes de otros países del mundo”.

Asimismo, Obama ha acabado con el conocido como “Parole de Médicos Cubanos”. Éste, que fue aprobado por Bush en 2006, promovía la “deserción” de médicos cubanos destinados en misiones internacionales, al permitir que solicitaran un permiso para entrar en Estados Unidos en cualquier embajada norteamericana de un tercer país.

El presidente saliente también ha tratado de justificar su decisión en el comunicado: “Estados Unidos y Cuba están trabajando juntos para combatir enfermedades que ponen en peligro la salud y la vida de nuestros pueblos. Al dar trato preferencial al personal médico cubano, el programa condicional para los médicos contradice esos esfuerzos y puede causar daño a los mismos cubanos”, ha argüido.

Los planes de Trump para Cuba

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, es proclive, como ha manifestado en algunas ocasiones, a que el acuerdo con Cuba se revise. Así, el pasado 28 de noviembre escribió en Twitter:“Si Cuba no quiere elaborar un acuerdo mejor para los cubanos, los cubano-americanos y Estados Unidos en general, acabaré con el tratado vigente”.

Bastante revelador a este respecto es el comunicado que emitió Trump tras la muerte de Fidel Castro el pasado 26 de noviembre. En él, señaló que Cuba sigue siendo “un Estado totalitario” y aseguró que su deseo es que “los cubanos dejen atrás los horrores que se han prolongado tanto tiempo (…) y finalmente vivan en la libertad que tanto merecen”. Todo parece indicar que política del presidente electo agradará más que la de Obama a los cubanos que hogaño habitan en Estados Unidos.

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