Tillerson y Lavrov abren una nueva etapa en las relaciones entre EEUU y Rusia

Ek secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson

El secretario de Estado estadounidense y el ministro de Exteriores ruso han mantenido un breve encuentro en Bonn, tras la conferencia de cancilleres del G20

El  secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, y el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, han abierto este jueves un nuevo capítulo en las relaciones Rusia-Estados Unidos, buscando un pragmatismo que permita a ambos países enfrentarse a los grandes desafíos que plantea el mundo hodierno. Así, Tillerson y Lavrov han mantenido un breve encuentro en Bonn (Alemania), tras la conferencia de ministros de Exteriores del G20.

Tras conversación, ambos cancilleres han mostrado, en comparecencias por separado, su satisfacción y su afán por trabajar para crear ‘un terreno común’  que permita la cooperación de sus países en el ámbito bilateral e internacional. No en vano, Tillerson ha declarado que ve ‘una buena base para el trabajo conjunto’, mientras que su homólogo ruso ha asegurado que los dos gobiernos se ‘entienden’ y ‘comparten conceptos’.

En este sentido, el secretario de Estado estadounidense ha mentado uno de los intereses que Rusia y EEUU comparten: la lucha contra el terrorismo islamista en Siria e Iraq, así como la estabilización de Afganistán. Para encarar éstos, Tillerson ha señalado que la Administración Trump quiere trabajar con Rusia cuando ‘puedan encontrarse áreas de cooperación práctica que beneficien al pueblo americano’. No obstante, también ha subrayado que, en las materias en que el entendimiento no sea posible, Washington será firme en ‘la defensa de sus intereses y de sus aliados’.

Lavrov, por su parte, ha enfatizado la necesidad de superar los óbices que impiden una buena relación entre ambas potencias. De este modo, considera imperativo que se deje atrás el distanciamiento que caracterizó los años de la Administración Obama y que se agudizó en los últimos meses de ésta.

Respecto al conflicto existente en Ucrania, el ministro de Exteriores ruso se ha limitado a señalar que ‘en absoluto’ se ha tratado el tema de las sanciones, mientras que Tillerson ha asegurado que ha compelido a su homólogo a que Rusia ‘cumpla los acuerdos de Minsk y rebaje la violencia existente en Ucrania.

¿Colaboración militar con Rusia?

La postura de Tillerson respecto al Kremlin contrasta ligeramente con la del secretario de Defensa, James Mattis. Éste, tras su primera cumbre ministerial de la OTAN, ha subrayado este jueves que Estados Unidos no está ‘en una posición para colaborar militarmente con Rusia’, aunque ha reconocido que a nivel político existen vías para ‘comprometerse e intentar encontrar un espacio común’.

Otrosí, Mattis, citando la anexión de Crimea por parte de Rusia en 2014, ha reclamado a la OTAN una ‘posición de fuerza’ ante cualquier futurible negociación con el Kremlin. Esta idea ha suscitado la inmediata reacción de Lavrov, quien en la agencia rusa Tass ha replicado que ‘intentar construir un diálogo con Rusia desde una posición de fuerza sería inútil’.

En esta comparecencia, Mattis también ha manifestado el compromiso de la Administración Trump con el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte, el cual establece que, si uno de los países miembros de la organización es atacado, el resto saldrá en su defensa. Esta afirmación ha sosegado a los socios estadounidenses, algo intranquilos después de que Trump advirtiese de la posible moderación del compromiso con la OTAN si el resto de naciones siguiesen invirtiendo en Defensa y en la OTAN menos de lo establecido.

Recordemos el próximo lunes el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, visitará la sede de la OTAN y se reunirá con su secretario general, Jens Stoltenberg.

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joan cervera
Invitado
Unos y otros – concretamente Tillerson y Lavrov, dos viejos amigos – salvan la cara declarando lo que de ellos se espera que declaren, pero EEUU y Rusia caminan hacia una entente cordial y pragmática que los podridos demócratas gringos no podrán frenar. Trump y Putin están condenados a entenderse y no pasarán muchos meses antes de que los veamos darse un abrazo en cualquier punto del globo. Los problemas que unos y otros enfrentan son demasiado importantes y de muy difícil solución unilateral. Se impone aunar recursos y voluntades, y en eso están ambas partes. Todo lo demás, bravatas,… Read more »
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